Testimonio del ex prisionero político Yordis García Fournier.

La demostracion del método de tortura "shakira" es representado en esta foto con una soga, en realidad los militares utilizan cadenas y esposas para aplicarlo.

Ex prisionero Anderlay Guerra Blanco demostrando la "shakira". La demostracion del método de tortura "shakira" es representado en esta foto con una soga, en realidad los militares utilizan cadenas y esposas para aplicarlo.

“Les habla el ex prisionero político Yordis García  Fournier, recientemente excarcelado el pasado 31 de agosto del 2009 en horas de la mañana. Fui sancionado en el 2008, fui detenido por las fuerzas represivas cubanas específicamente de Guantánamo, el 31 de agosto de 2008, en ocasión de que me dirigía a la unidad de la PNR, conocida como Parque 24. Había recibido noticias de que el hermano Enyor Díaz Allen se encontraba detenido en ese centro y fui conjuntamente con el hermano y activista Isael Poveda Silva y fuimos allí a averiguar por él y a llevarle una caja de cigarrillos. Allí nos recibió un oficial en forma bastante descompuesta, con el uniforme abierto, las piernas levantadas en una silla recostada a la pared, en lo que viene siendo como un portal de la unidad. Nos dirigimos hacia la carpeta pero el oficial nos interrumpió, y entonces nos preguntó lo que queríamos. Le explicamos que veníamos a traer unos cigarrillos a Enyor, y nos respondió en mala forma y descompuesta. Yo le pedí ver a un oficial superior de allí de la unidad para ver si resolvíamos a lo que habíamos ido y saber la información acerca de su detención, que tampoco nos quiso dar información alguna. En ese momento llegaron dos patrullas, dos carros de policía, llenos de agentes y se abalanzaron contra nosotros y nos condujeron rápidamente para el interior de la unidad.

Ex prisionero Anderlay Guerra Blanco demostrando la shakira con sogas, aunque los militares la aplican con cadenas y esposas.“Fuimos llevados a la zona de los calabozos donde sin averiguaciones pertinentes, sin papeleos de ningún tipo, fuimos introducidos en la celda, en las mazmorras. En el caso mío especifico en calzoncillos (paños menores), nos aplicaron el spray, el gas pimienta lanzado por ellos contra nosotros. Nos reprimieron  fuertemente dentro los calabozos y comenzamos a gritar consignas antigubernamentales dentro de la zona de los calabozos, entonces al otro día es que nos enteramos que estábamos acusados, pero era una acusación de desorden publico donde nos dice un instructor de la policía que íbamos a ser multados y más nada, ya eso es el día 1ro de septiembre del año 2008. Al otro día se presenta otro agente, el capitán Delgado, de la Seguridad del Estado donde nos explican que el instructor que nos  estaba atendiendo había tenido que salir de la provincia por otros motivos, por razones de trabajo y que él era el que iba a atender el  caso, que iban a hacer una evaluación del caso para ver qué hacían con nosotros, eso fue el día 2 de septiembre de 2008. El día 3 de septiembre fuimos conducidos en dos carros de la policía Isael Poveda Silva en uno y yo en el otro y llevados al Tribunal de la provincia de Guantánamo y fuimos víctimas de un proceso sumarísimo. Sólo duró 20 minutos la vista oral y si es que a eso se le puede llamar juicio. No tuvimos derecho a abogado, esposado estuvimos todo el tiempo dentro de aquella sala, los asientos que estaban detrás de nosotros o sea de los acusados estaban llenos con los agentes de la policía y la Seguridad del Estado. Esa fue la situación, y en aquel momento fuimos sancionados, en mi caso, a un año de privación de libertad bajo  el delito infame de resistencia y desobediencia y el hermano Isael Poveda Silva fue sancionado a un año y cuatro meses de privación de libertad. Eso fue el día 3 de septiembre y ya el día 4 estábamos sancionados y ubicados en la prisión Provincial de Guantánamo. Esa fue la situación de la detención de aquel momento. Esta primera vista que nos celebran fue a puertas cerradas, pero luego ya estando  nosotros en la prisión exactamente el día 16 de septiembre de 2008, fue el juicio de apelación. A ese juicio sí fueron familiares nuestros y allí nos ratifican la sanción. Quedó demostrado allí que no habíamos incurrido  en ningún delito de resistencia porque el abogado que conseguimos para la apelación probó que los testimonios de los policías no concordaban ninguno; no había ninguna prueba en nuestra contra. Todo fue un engendro y algo bien elaborado, pero aún así se ratificó la sentencia de un año para mi y un año y cuatro meses para Isael. Esto provocó molestia en las personas, en nuestros familiares y en nosotros mismos, y entonces se realizó una protesta dentro de la sala por parte nuestra, de los familiares y también de activistas del Movimiento Cubano de Jóvenes por la Democracia. Nosotros fuimos directamente conducidos para las zonas  de los calabozos de la prisión, nos sacaron por la parte de atrás del tribunal y nos llevaron para los calabozos de la prisión por órdenes de los agentes de la Seguridad del Estado y  nos comunicaron que estábamos castigados por la razón de la protesta. Nos llevaron para unos calabozos, unas mazmorras con una puerta tapiada, el lugar se llama las tolas. La celda pequeña de un metro por dos, bastante sucia, sin ningún tipo de higiene, una humedad y un frío terrible. Ahí estuvimos por espacio de tres horas, más o menos, hasta que fuimos conducidos para los destacamentos donde nosotros estábamos y al día siguiente fuimos acusados por el instructor de la unidad de operaciones o sea la unidad de delitos contra la Seguridad del Estado. Luego nos comunicaron que no era una acusación, pero nos levantaron el acta allí, por desorden público y otras cosas, de aquella situación que se creó allí en el Tribunal Provincial Popular de Guantánamo alrededor de la ratificación de la sentencia. Fueron dos oficiales los que se presentaron a acusarnos y levantarnos un acta.

Tratos crueles y violación de los derechos fundamentales dentro de la Prisión Provincial del Guantánamo.

 

“Ya estando en la prisión entonces comenzaron los problemas del uniforme de preso común o sea que querían uniformarnos a toda costa, nosotros nos negamos. Yo me negué, por considerarnos prisioneros políticos y no teníamos por qué usar ese uniforme de preso común porque no lo éramos. Eso me llevó a una huelga de 22 días, de los cuales 20 días me mantuvieron en esos calabozos, celdas tapiadas, sin ropas, sin pertenencias. Yo recuerdo que le día 15 de octubre fui detenido como se llama allí,  dentro de mi destacamento, me fue a buscar el segundo jefe del orden interior José Sánchez Noblet y me comunica que tengo que ponerme el uniforme de preso común. Allí soy despojado de todas mis prendas de vestir y de todas mis pertenencias o sea me dejaron desnudo allí, sin ninguna ropa. Estuve un rato así hasta que me dieron calzoncillo para que me lo pusiera y ahí fui nuevamente conducido para mi destacamento en aquellas condiciones en calzoncillo. Imaginen qué clase de humillación. Comencé a gritar consignas antigubernamentales inmediatamente, ahí fui duramente esposado por la espalda, fui maltratado por los oficiales del orden interior, en fin fui conducido nuevamente hasta el destacamento donde permanecí por espacio de dos horas en esas condiciones. Un destacamento donde había 200 y tantos hombres. En esa situación estaba hasta que nuevamente fui sacado del destacamento y llevado otra vez para la oficina de orden interior donde me comunica el jefe de orden interior, el capitán Jesús Boulí Robles, que estaba acusado de desacato a la figura de Fidel Castro y a la unidad de operaciones,  y me levantan la acusación e inmediatamente me declaré en huelga de hambre. De allí me llevaron nuevamente para los calabozos ahí me tuvieron por espacio de 20 días, la celda era pequeña de 1 metro de ancho por dos de largo con un hueco que sirve de baño ahí mismo dentro en el piso. Había una cantidad inmensa de insectos, de ratas de todo tipo, una humedad insoportable, frío y me mantenía en calzoncillo, sin ningún tipo de pertenencias. Me realizaban requisas todos los días, me requisaban buscando cualquier cosa que se imaginaban ellos que podían hacerme llegar otros reclusos; informaciones que pudiera yo darle a los hermanos, porque hasta el momento creo que nadie sabía nada. Estuve por espacio de 20 días ahí, hasta el día 20 de la huelga que por orden  del médico que estaba de guardia en ese momento en el puesto médico me ordena el ingreso para el Hospital Provincial Agustino Neto en la provincia de Guantánamo y por orden del jefe del ordenen interior, el capitán Jesús Boulí Robles, me dejan en el puesto médico, a pesar de que  el médico le dijo que no tenían medicamentos para tratar mi estado de salud allí, y que por eso me había mandado para el hospital, pero bueno él no quiso y ahí estuve dos días ingresado hasta que se fijaron los términos de la huelga, y me dieron mi  ropa de civil y entonces de allí fui conducido para la celda de castigo. De la celda tapiada me sacan el día 4 de noviembre del año 2008 y me llevan para el puesto médico y del puesto médico salí el día 7 de noviembre para  la celda de arriba de castigo, que no eran tapiadas pero igual tienen un metro de ancho por 2 de largo, casi  las mismas condiciones,  llenas de mosquitos, de ratas, de cucarachas. Allí estuve sin el derecho a comunicarme por teléfono con la familia, porque me quitaron el tiempo de teléfono y me habían suspendido la visita familiar, que era como un chantaje de las autoridades. Ellos me llevaron el uniforme de  preso común y me dijeron que ahí estaba mi familia, que si me lo ponía cogía la visita y yo siempre me negué hasta que, ya el día 17 de diciembre fui  llevado nuevamente para el destacamento donde yo estaba  antes de comenzar la huelga con todas las condiciones normales allí: la visita familiar, el acceso al teléfono una vez semanalmente, eso fue el 17 de diciembre de 2008.

Agresiones y el uso de la “Shakira” y el “Balancín” como método de castigo contra los presos en la Prisión Provincial de Guantánamo.

 

“Estando en esa huelga de hambre en la zona de los calabozos, comprobé que esta es la zona más utilizada por  los militares para todo este tipo de castigo físico, golpizas. En la prisión Provincial de Guantánamo cualquier protesta que sea protagonizada por un preso político o común son conducidos para esta zona, para esos calabozos, tres mazmorras una al lado de la otra y ahí son golpeados ferozmente, brutalmente por los militares del penal. Un muy común método que se llama Shakira (haciendo referencia a la cantante colombiana) es utilizado por los militares en este penal. Son dos esposas con una cadena larga que la ponen alrededor de la cintura, las manos le quedan a ambos lados de las caderas,  pero es encadenado por la cintura y amarrado de estas dos esposas que aprietan tanto que prácticamente es insoportable, le corta la respiración no se puede respirar, algo insoportable de verdad. Si la protesta continúa entonces los militares  pasan a otra variante de esta Shakira: le esposan las manos por detrás a la persona y entonces cogen otra esposa de manos pero entonces la ponen en los pies y entonces son unidas mediante esta cadena, son unidas las manos y  los pies por la espalda, a esto lo llaman el Balancín porque la persona queda  con la cavidad abdominal pagada al piso, que es lo único del cuerpo que hace contacto  con el piso; las manos y los pies son unidos a la espalda por esta cadena realmente insoportable. Vi poner mucho esto a los presos y luché contra esto. Imagínese, los reos en  ocasiones han tenido que permanecer varios días con estas esposas puestas, teniendo que hacer sus necesidades fisiológicas encima de su propio cuerpo, porque esa posición no les permitía otra opción. Conocí el caso de Yordis Fuentes Pérez, miembro del Movimiento Cubano de Jóvenes por la Democracia y natural de Baracoa, quien permaneció tres días con este método puesto, sin  comer y sin poder moverse nada precisamente por una protesta contra las injusticias y porque gritó consignas antigubernamentales y le fue aplicado este método, lo obligaron a permanecer sin ingerir alimento alguno. En estos momentos ese joven se encuentra en celdas de castigo. En esta zona de calabozos mientras se usa este tipo de método, convocan al grupo musical de la prisión y lo ponen afuera del área de los calabozos, en  el pasillo a tocar música allí, para que no se escuchen los gritos, ni nada de lo que esta sucediendo dentro de esa zona, que tiene poco acceso.

“Cuando yo fui llevado de castigo a esa área, pusieron el grupo a tocar para que no se escucharan los gritos de las personas que están siendo castigados allí con este método. Los militares andan con las esposas y cadenas de Shakira en las manos para intimidar a las personas. Los máximos responsables de esto son el Capitán Jefe de Orden Interior Jesús Boulí Robles y el Segundo Jefe de Orden Interior el Teniente José Sánchez Noblet e incluso es por orden de ellos que se usa este método. Ellos en varias ocasiones han manifestado y me manifestaron a mi que la prisión esa era de ellos, que allí ellos hacían lo que ellos quisieran.

“Las condiciones de vida allí son infrahumanas, la situación de la asistencia médica es caótica, caótica porque allí existe un pequeño puesto médico pero eso es como de emergencia, nunca hay medicamentos. Eso es escandaloso, primeramente porque para llegar a ese puesto médico hay que librar una batalla dentro de los destacamentos con los guardias que en varias ocasiones se niegan categóricamente, diciendo: “No te voy a llevar al puesto médico y no sucede nada”. A pesar de tantas quejas por los reclusos políticos y comunes, nos quejamos pero la situación persiste y esto es del conocimiento de todos tanto del consejo de dirección de la prisión como de instituciones veladoras por este tipo de cosas ya aquí en las calles, organizaciones de derechos humanos independientes. La asistencia médica es precaria, no hay médicos; yo recuerdo que en el destacamento en que yo estaba los tres últimos meses que pasé allí estaba sin médico, no atendían ahí a los reos.

“Lo otro es  los alimentos que son caóticos es algo cruel. Un alimento basado en pastas de embutidos generalmente por no decirte que siempre está en estado de putrefacción, un arroz crudo, sin ningún tipo de granos o potaje.  Casi siempre son utilizados para la elaboración de los mismos los pellejos de puerco y otros animales en mal estado, podridos con mal sabor. A veces dan refrescos en mal estado, o sea que los problemas de la alimentación son inaguantables que de hecho es motivo de varias protestas de los reos, y no sólo protestan los presos políticos, sino los comunes también han protestado bastante sobre esta situación. Esos mismos motivos desencadenan en la agresión brutal y a veces letal en contra de los reos por parte de los militares. Por la sencilla razón de protestar por los alimentos o la asistencia médica trae consigo una represiónfuerte.

La otra situación son los llamados ‘beneficios’ que no se supone sean ganados por los presos por tiempo cumplido y  porque el régimen carcelario en Cuba es un sistema de progreso de régimen. O sea cada  régimen tiene su rigor, los beneficios que le corresponden a los reos por tiempo cumplido y progreso de régimen, van progresando del régimen de máxima severidad a media severidad. Si al preso le corresponde trabajo fuera del penal o  en zonas aledañas, las visitas mensuales, el tiempo de teléfono es menos corto, y de régimen de media severidad pasan al régimen de mínima severidad. Después que el reo entra en esa  categoría de mínima severidad debe salir del interior del penal para la unidad de campamento A-500, que está fuera del penal y es otro régimen donde trabajan y devengan un salario. Esta situación es manipulada por los militares y los reeducadores de los destacamentos, y por cualquier motivo le son negados los beneficios a los presos. Los obligan a participar de los actos políticos organizados por las autoridades del penal y miden una serie de parámetros para darles esos beneficios, por ejemplo participación en los actos políticos en las fechas del 1 de mayo. Entonces a los que se niegan a participar les revocan el régimen de minima para media severidad y le niegan la posibilidad de salir del interior del penal hacia la unidad de campamento A-500 que le corresponde ya por tiempo cumplido. Además, de que esto no es un regalo que ellos le dan sino un derecho que le corresponde, es un derecho que las autoridades tienen que respetar, y cumplir con lo que está establecido, cumplir con su trabajo, pero aún así no lo hacen. Es algo que está establecido institucionalmente, algo que se sabe que es así y es conocido por reos, familiares y todo el mundo, pero es negado con bastante frecuencias dentro de la prisión y es motivo de protesta por parte de los presos, que conlleva a la represión desmedida que  te contaba.”                                                                                                   

Yordis García Fournier es miembro del Movimiento Cubano de Jóvenes por la Democracia, director del boletín independiente “Porvenir” en la Ciudad de Guantánamo. Su dirección particular es: Calle Luz Caballero #1053 B, entre Mármol y Varona, Guantánamo, Cuba.

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2 comentarios

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2 Respuestas a “Testimonio del ex prisionero político Yordis García Fournier.

  1. Gabriel

    Acabo de enterarme de la existancia de este blog.

    Por favor, no pareis.

    Sois una semilla de esperanza.

  2. Cuando he conocido de este horrorizante método de tortura que los castristas aplican a sus opositores una mezcla de indignación e impotencia me ha hecho sentir muy mal.
    Solamente la dignidad y el coraje de los valientes podrán eliminar del suelo patrio semejante engendro.

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